Llegábamos como siempre, después de lo previsto, estábamos muy cansados pero debíamos dejar claros los billetes, tanto de Lorena y Pili a Delhi, para volver a casa, como los nuestros camino a Lumbini, Nepal.
Otra odisea, pero no era nada nuevo para nosotros, en menos de una hora teníamos nuestros billetes!!!, eso si sin olvidar las idas y venidas de taquilla en taquilla y el habitual roce del limite de nuestra paciencia.
Todo hay que decir, que un misterioso, joven nos ayudó en el tema de horarios y nombres de trenes, como si de un ordenador andante se tratara, (seguro que sabía más que cualquier trabajador de la estación).
Al principio dudamos de su bondad, ya que después de cuarenta y largos días en la India, dudábamos ya de la más ínfima hormiga…, pues bien es casi imposible, encontrar alguien en la India que tenga la disposición de ayudar por ayudar, sin esperar dinero a cambio, o que cambies de planes para llevarte a un supuesto mejor sitio, que casualmente el conoce.
Bueno pues este dispuesto chico, resultó ser un alocado conductor de ricksaw, que tuvo la paciencia de esperar, la hora que tardamos en sacar nuestros billete, con tal de llevarnos el a hotel. Por el camino hacia la zona del Taj, donde estan todas las guest House, nos hablaba de que era un tipo muy legal, que le gustaba tratar muy bien a los turistas, que tenía familia en España… hasta nos enseñó la típica agenda que llevan casi todos los conductores, con escritos de gente que ha tenido “el placer” de viajar con el.
Había de todo, por norma general, decían que era un tipo simpático, muy alocado, a veces incluso un poco sobón y demasiado persistente en cuanto a vender sus excursiones y llevarte a las tiendas donde el tiene comisión. Claro, todo esto sin saber lo que en su agenda pone, puesto que es evidente, estaba escrito en español.
Mientras buscábamos alojamiento, (Lorena era la supervisora), para evitar capítulos anteriores. Pili y yo intentamos insitirle en el precio de sus excursiones, el tiempo que duraban, los lugares que se visitaba…
Pero el insitia en ser amable, decía que lo importante ahora era encontrar un sitio y descansar, que una vez instalados hablaríamos de todo… ¿Qué majo no?
Una vez instalados en el acogedor “hotel” con vista panorámica al Taj Mahal, y hecho el check in ( *que ese es otro tema), nos sentamos a hablar sobre “ el negocio”, al final el conductor orgulloso dio carpetazo al mapa y se marchó enfadado al ver que no estábamos dispuestos a dar una vuelta por agra en Ricksaw por 1.400 rp.¿ Estaba loco o que?
Al final la excursioncita nos salió por 350 rp, con otro conductor-guía-caradura de ricksaw, y tampoco fue nada del otro mundo.
*El check-in de ningún hotel-guest house funciona vía ordenador, y como casi nungún recepcionista, sabe inglés (al menos escribirlo), te has de encargar tu mismo de hacer todo, y no es cosa fácil, porque falta poco para que te pidan el Adn, de cada una de las personas que se ospedan.
domingo, 18 de abril de 2010
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