Justo enfrente de la guest house, Sri Palace (que de palace, solo tenía las maravillosas vistas al Taj Mahal). Nos abrió la puerta de su casa una entrañable familia, nos invitó a entrar en su casa, y por educación entramos. Nos quisieron invitar a Chai (te con leche, bebida típica en india), les dijimos que no podíamos quedarnos, que teníamos que irnos.
Como ellas insistieron tanto, al final aceptamos ir al día siguiente, a las 12. Habíamos leído en la Lonely Planet que era algo común en India, (en los 44 días no nos había pasado), y además que estaba mal visto no aceptar. Así que pensando que podía haber de esas personas, aunque fuera una entre un millón, aceptamos.
Al día siguiente, puntuales, nos plantamos en la casa, como regalo les queríamos hacer una foto y regalarles la impresión como recuerdo del “momento chai”.
Nos invitaron a pasar a su salón-habitación, nos sirvieron en su mejor vajilla, su mejor chai con galletitas.
No pasaron ni unos minutos de conversación para que la niña sacara unos botecitos de Henna, y se ofreciera a hacernos unos dibujitos.
Empezó conmigo, y no tardó en explicarme que en sus ratos libres aprendía para hacérselo a los turistas, no! No podía ser no nos iba a cobrar por ello?, yo me callé, porque no quise pensar mal, podían ser simplemente buenas personas que nos abrieran su casa y nos pintaran con henna como recuerdo.
El siguiente fue Alberto y mientras le dibujaba en la mano y su madre jugaba con las niñas más pequeñas en el patio, le dije al oído, ves? Estas son las pequeñas cosas que tienes que recordar de la India, momentos como estos…
Pronto le tocó el turno a Lorena, que madre mía la “obra de arte”, y luego a Pili, que sólo le escribió su nombre en Hindi, y no tardó en decirle que el total eran 300 rp. ¿Que?, Pili evidentemente se hizo la loca, y por lo bajini me lo dijo a mi, por la duda de no haber entendido bien, y yo no tardé en atar cabos, estaba siendo verdad, nos estaba pidiendo dinero, por algo que , nosotros no le habíamos pedido, el chai era sólo un gancho!!
Pero esta vez no iba a funcionar, esta vez no, estábamos muy cansados de todas esas cosas, no era por el dinero, si no por las formas. La madre y la hija tuvieron un cruce de miradas, como obligándola a que nos pidiera de nuevo el dinero.
Como vi que se dirigía a mí, antes de que me pidieran otra vez el dinero, y después de habernos sacado la foto, me anticipé a los hechos y le dije que le íbamos a regalar la copia de la foto, así que no tuvo más remedio que callar, y rapidito nos fuimos.
¿Qué os parece? Tienen geta o no?, al final te vuelves paranoico, pero lamentablemente tienes muchas razones.
Como ellas insistieron tanto, al final aceptamos ir al día siguiente, a las 12. Habíamos leído en la Lonely Planet que era algo común en India, (en los 44 días no nos había pasado), y además que estaba mal visto no aceptar. Así que pensando que podía haber de esas personas, aunque fuera una entre un millón, aceptamos.
Al día siguiente, puntuales, nos plantamos en la casa, como regalo les queríamos hacer una foto y regalarles la impresión como recuerdo del “momento chai”.
Nos invitaron a pasar a su salón-habitación, nos sirvieron en su mejor vajilla, su mejor chai con galletitas.
No pasaron ni unos minutos de conversación para que la niña sacara unos botecitos de Henna, y se ofreciera a hacernos unos dibujitos.
Empezó conmigo, y no tardó en explicarme que en sus ratos libres aprendía para hacérselo a los turistas, no! No podía ser no nos iba a cobrar por ello?, yo me callé, porque no quise pensar mal, podían ser simplemente buenas personas que nos abrieran su casa y nos pintaran con henna como recuerdo.
El siguiente fue Alberto y mientras le dibujaba en la mano y su madre jugaba con las niñas más pequeñas en el patio, le dije al oído, ves? Estas son las pequeñas cosas que tienes que recordar de la India, momentos como estos…
Pronto le tocó el turno a Lorena, que madre mía la “obra de arte”, y luego a Pili, que sólo le escribió su nombre en Hindi, y no tardó en decirle que el total eran 300 rp. ¿Que?, Pili evidentemente se hizo la loca, y por lo bajini me lo dijo a mi, por la duda de no haber entendido bien, y yo no tardé en atar cabos, estaba siendo verdad, nos estaba pidiendo dinero, por algo que , nosotros no le habíamos pedido, el chai era sólo un gancho!!
Pero esta vez no iba a funcionar, esta vez no, estábamos muy cansados de todas esas cosas, no era por el dinero, si no por las formas. La madre y la hija tuvieron un cruce de miradas, como obligándola a que nos pidiera de nuevo el dinero.
Como vi que se dirigía a mí, antes de que me pidieran otra vez el dinero, y después de habernos sacado la foto, me anticipé a los hechos y le dije que le íbamos a regalar la copia de la foto, así que no tuvo más remedio que callar, y rapidito nos fuimos.
¿Qué os parece? Tienen geta o no?, al final te vuelves paranoico, pero lamentablemente tienes muchas razones.

hola, ya me he puesto al dia en todo. veo k hay momentos para todo aki no??en fin, jejejej. muchas gracias por el panel de los elefantes, nos gusto mucho.
ResponderEliminarseguir aprendiendo, y a ser mas apispados k los indios, jejejeje aprovecharse del turista no es mas que otra forma de ganarse la vida, y cualkier oportunidad es buena, creo yo. eso tampoco les hace mala gente, ni k tengan mal fondo. nosotros tambien nos aprovechamos del turista, y no por ello somos malas personas, tanto unos como otros lo que no hacemos es desaprovechar el momento. para ver mundo abrete tu mente y escondete el corazon, pk las emociones pueden hacer una mala pasada. seguir asi. un besoooooo