18 de febrero del 2010
Después de pasar 5 relajantes días en Hampi, decidimos continuar el viaje.
Saliendo del pueblo, teníamos una sensación de tristeza por abandonar un lugar que día a día nos iba acogiendo más profundamente, porque sentíamos que empezábamos a formar parte de ese mágico lugar.
Cada día conocíamos a alguien diferente que o bien trabajaba ahí la temporada turística o habían nacido allí. Especialmente a Chrisna, uno de los trabajadores del restaurante nepalí donde desayunábamos, comíamos y cenábamos todos los días, o a Vishral y Shrikan , dos hermanos que tenían un pequeño negocio de confección textil y practicaban la meditación y medicina ayurvédica, o Samyr,
un niño de 2 años que con su vitalidad y sonrisa, nos cautivaba todos los días…
Después de pasar 5 relajantes días en Hampi, decidimos continuar el viaje.
Saliendo del pueblo, teníamos una sensación de tristeza por abandonar un lugar que día a día nos iba acogiendo más profundamente, porque sentíamos que empezábamos a formar parte de ese mágico lugar.
Porque a medida que pasan los días, te vas interesando más por la vida de las personas que te rodean y vas empatizando con ellas dándote cuenta de las facilidades que tenemos, de venir de donde venimos…
Nuestro próximo destino era Auroville, y llegar hasta ahí no iba a ser tarea fácil. Cogimos un bus del gobierno a las 18.30 desde Hampi a Hospet, que son baratos pero bastante destartalados.
En media hora llegamos a la estación de autobuses de Hospet y para ahorrarnos unas rupias decidimos andar hasta la estación de trenes, porque la gente nos decía que estaba a 15 minutos andando, pero en India no tienen muy claro las distancias y los 15 minutos fueron 30 andando, de noche, con las mochilas a nuestras espaldas y un sequito de personas que o bien nos pedían dinero o se interesaban por saber que hacíamos ahí. Esos 30 minutos andando nos hicieron pisar nuevamente la realidad de India y darnos cuenta que ya estábamos fuera de la burbuja de Hampi.
Llegamos a la estación de trenes con el tiempo justito, pero no paso nada porque debido a los continuos apagones de luz, el tren llegó una hora tarde.
Finalmente llego a las 21.00 y nos dirigimos a Bangalore, 9 horas de tren nocturno en 3ª clase con literas. Sacamos las sabanas y los sacos de dormir y nos acostamos sin cenar.
Un sobresalto nos despertó, porque ya habíamos llegado a Bangalore , nos habíamos dormido, teníamos que recoger las mochilas y por miedo a que no nos diera tiempo a bajar del tren, salimos tan deprisa como pudimos con todas las cosas revueltas. Y ya abajo, nos enterábamos que esa era la ultima estación y el estrés con el que bajamos nos lo podríamos haber ahorrado.
Eran las 6 de la mañana y teníamos que coger un bus hacia Puducherry. Salimos de la estación de trenes, sorteamos unos pocos timadores de auto ricksaw y prepagamos dos autoricksaw hasta la estación de autobuses de Bangalore.
Una vez en la estación, sorteamos nuevamente otros timadores que nos decían que ya no habían buses, para llevarnos a alguna compañía privada que nos costaría el triple, pero ya los olemos de lejos a estos personajes. Preguntamos a un par de personas y en veinte minutos ya estábamos dentro del " magnífico" autobús del gobierno dirección a Puducherry.
Finalmente llego a las 21.00 y nos dirigimos a Bangalore, 9 horas de tren nocturno en 3ª clase con literas. Sacamos las sabanas y los sacos de dormir y nos acostamos sin cenar.
Un sobresalto nos despertó, porque ya habíamos llegado a Bangalore , nos habíamos dormido, teníamos que recoger las mochilas y por miedo a que no nos diera tiempo a bajar del tren, salimos tan deprisa como pudimos con todas las cosas revueltas. Y ya abajo, nos enterábamos que esa era la ultima estación y el estrés con el que bajamos nos lo podríamos haber ahorrado.
Eran las 6 de la mañana y teníamos que coger un bus hacia Puducherry. Salimos de la estación de trenes, sorteamos unos pocos timadores de auto ricksaw y prepagamos dos autoricksaw hasta la estación de autobuses de Bangalore.
Una vez en la estación, sorteamos nuevamente otros timadores que nos decían que ya no habían buses, para llevarnos a alguna compañía privada que nos costaría el triple, pero ya los olemos de lejos a estos personajes. Preguntamos a un par de personas y en veinte minutos ya estábamos dentro del " magnífico" autobús del gobierno dirección a Puducherry.
Este trayecto de 8 horas por carreteras mal asfaltadas y asientos no reclinables, que a saber quien los diseña porque creo que es un “cabroncete” que no le costaría nada diseñarlos un poco mas anatómicos, no fueron la peor de las incomodidades.
Lo peor fue que en las 8 horas de viaje, el conductor sonaba el claxon una media de 20 veces por minuto, y os preguntareis; porque? simplemente porque en India para adelantar no utilizan los intermitentes, sino que cada vez que van a adelantar un vehículo suenan el claxon antes, durante y después del adelantamiento. Y a ninguno de ellos les gusta llevar a nadie delante...
Menudo dolor de cabeza!!
Finalmente llegamos a Puducherry a las 17.00 y tras preguntar nos subimos a otro bus hacia la playa de Aoureville.

Lo peor fue que en las 8 horas de viaje, el conductor sonaba el claxon una media de 20 veces por minuto, y os preguntareis; porque? simplemente porque en India para adelantar no utilizan los intermitentes, sino que cada vez que van a adelantar un vehículo suenan el claxon antes, durante y después del adelantamiento. Y a ninguno de ellos les gusta llevar a nadie delante...
Menudo dolor de cabeza!!
Finalmente llegamos a Puducherry a las 17.00 y tras preguntar nos subimos a otro bus hacia la playa de Aoureville.
Llegamos y tras pasarnos una hora buscando alojamiento, encontramos una bonita guest house situada a unos 30 metros
de la playa y formada por 10 cabañitas estilo asiático llamadas hut, que consiste en una estructura de bambú recubierta con hojas de palmera. La cabaña no era muy grande, pero lo suficiente para que cupieran nuestras mosquiteras, muy acogedora.
Nos instalamos y nos fuimos a la playa a recargar las pilas con la energía del mar.
Pero mientras nos dirigíamos a la playa, esos pocos 30 metros de distancia fueron nuevamente
Pero mientras nos dirigíamos a la playa, esos pocos 30 metros de distancia fueron nuevamente
decepcionantes y a la vez fustrantes .Simplemente hay que ver las fotos.
Pero como ya dijimos antes, el mar es regenerador y solo con sentarnos en la arena mirando hacia el frente, viendo como el sol se escondía cambiando el color del mar fue suficiente para olvidarse de todo...

Qué mareo de autobuses no!!! Las cabañitas son los mas! La pena es la suciedad en las playas...De verdad son todas asi??
ResponderEliminarpues la verdad que si, son bastante guarrete, tiran los papeles donde les viene, además mascan un tabaco asqueroso de color rojo, que viene en bolsitas como las de chicle, y las tiran por donde sea, ni que decir cuando escupen la saliva que segregan por la pasta esa...
ResponderEliminarbesitos....
Hola, me ha gustado mucho tu blog y en especial esta entrada ya que es precisamente el recorrido que quiero hacer, Hampi-Pondicherry, me gustaría saber si pudieras darme una idea del costo del tren y el bus que cogiste y en general un aproximado de lo que has gastado en hospedaje y esas cosas, sobre los boletos y horarios de tren y bus hay manera de consultarlos y comprarlos antes?
ResponderEliminardisculpa las muchas preguntas pero ya sabes , cuando vas a un país desconocido quieres saberlo todo xD
por cierto ojalá puedes agregarme al facebook :) facebook.com/dalitamaribel
ResponderEliminar